Mates y fantasía de la mano

La búsqueda de ideas te lleva en ocasiones a casar temas dispares, o que al menos lo parecen. En nuestro trabajo como profesores, nos vemos en la necesidad de motivar a chavales de todo tipo y de maneras muy diversas. O lo que es lo mismo ¿cómo puedes hacer que un alumno al que le gustan los videojuegos y las historias de aventuras se interese por las matemáticas? La respuesta: ofrécele ambas cosas juntas.

Con esa idea en la cabeza, nos lanzamos a escribir uno de esos libros-juego que antes tanto se publicaban, éste de cosecha propia, con aventuras en unas ruinas repletas de monstruos y trampas que han de superarse resolviendo acertijos matemáticos y teniendo buena suerte con el dado.

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La guarida de la Hidra

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Aquí os lo dejamos (podéis pinchar en el enlace de arriba o también encontrarlo en nuestro blog de Cajón de Ciencias), para todos aquellos que queráis pasar un buen rato con una aventura como las de antes o tengáis que repasar cómo se saca un mínimo común múltiplo o una raíz cuadrada. Si vemos que tiene buena acogida, ¡igual nos animamos a escribir una continuación!

Consejos de Bardo: Documéntate (II)

En el artículo anterior de Consejos de Bardo vimos que era importante que nuestra historia estuviera bien documentada, para no meter la pata a la hora de escribir, y al mismo tiempo dar credibilidad. Hoy vamos a seguir hablando del tema, pero refiriéndonos a algo que no puede faltar en los relatos de este género: las criaturas fantásticas.

Algunas personas creen que, precisamente por tratarse de seres inventados o mitológicos, la regla de documentarse es innecesaria ¡Gran error! Precisamente, los monstruos son uno de los elementos que más necesitamos que sean creíbles. Todo el mundo sabe cómo es un perro o una vaca, y si aparece alguno de estos animales en el relato, al lector no le costará imaginarlos y su presencia en la historia se aceptará sin reparos. Pero las criaturas fantásticas son otro cantar: en primer lugar, hay gente que no las conoce (o bien el autor ofrece una versión personal de un monstruo clásico) y en segundo lugar, todo el mundo sabe que no existen, por lo que el esfuerzo para hacerlas realistas debe ser mayor.

¿Cómo hacemos realista un dragón, un hada o una pantera con tentáculos en lugar de zarpas? La clave es dar detalles. No te limites a dar un nombre. “El mago se encontró de repente con un dragón” no queda ni la mitad de colorido que “El mago se encontró de repente con un gigantesco reptil de más de ocho metros de altura, con unas fauces capaces de devorar un caballo y escamas color tierra que se curvaban adaptándose a su flexible cuerpo.” Es como el dicho de “si no lo veo no lo creo”. Si consigues que tus lectores “vean” a tu monstruito de turno, se lo creerán.

Si necesitas detalles, ten en cuenta que la gran mayoría de criaturas fantásticas (salvo las que sean un poco más extrañas) se inspiran en seres reales: calamares gigantes, plantas carnívoras, leviatanes o gigantes no son más que versiones superdesarrolladas de sus homólogos de la vida real. Los monstruos quiméricos se ciñen a la misma regla: un pegaso es un caballo con alas de águila; un dragón, un reptil con alas de murciélago; etc. Puedes basarte en los animales reales a la hora de decir cuánto puede medir o pesar la criatura, de qué se alimenta, dónde vive, etc.

Como muestra, dos dibujos del genial Leonardo da Vinci, que además de una interminable lista de talentos y aficiones, también gustaba de hacer dibujos imaginativos. Pero fiel a su carácter perfeccionista, buscó modelos naturales para representar mejor lo fantástico.

 

 

 

Así que ya sabéis: ninguna historia de fantasía épica estaría completa sin unos cuantos monstruos de los buenos. Pero cuando los vayas a incluir, trátalos como si los hubieras visto en persona. Tus lectores están deseando creerte.

 

 

Grandes Artistas: Earl Norem

Earl Norem es un artista americano nacido en 1927 (en la actualidad tiene 85 años) y que ha trabajado principalmente en las portadas de libros, revistas, cómics y cartas coleccionables.

Ha realizado numerosos trabajos para “The Savage Sword of Conan”, y desde luego, sus portadas sobre el heroico bárbaro son un referente para todos sus seguidores. Pero también ha trabajado en temas de ciencia ficción (Star Wars, Mars Attacks), superhéroes (Hulk, The Amazing Spiderman), terror (Essential Marvel Horror, Tales of the Zombie) e incluso algunas de las series que veíamos de pequeñajos (Transformers, Masters del Universo). Como se puede ver, un artista de lo más versátil…

Momento épico

 

Otra lucha a muerte…

 

Espeluznante sorpresa…

 

Y una última para los más nostálgicos

 

Zona Warhammer

Aunque ahora no dispongo de demasiado tiempo para ello, he sido bastante aficionado a pintar figuritas de juegos como Warhammer y Heroquest. He de admitir que las pintaba con más entusiasmo que habilidad, pero aún así estaba bastante orgulloso de los resultados. El otro día me decidí a desempolvar algunas de las que tenía guardadas y montar una pequeña maqueta con dos de ellas. En entregas posteriores os iré mostrando algunas más, o quizás me anime a retomar los pinceles si saco un rato. ¡Esperamos que os gusten!