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CRÓNICAS DE EDHALAN ha llegado a un hito en su joven andadura.

Dedicado a todos vosotros, lectores, este simpático dibujo.

¡¡MUCHAS GRACIAS!!

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Consejos de Bardo: El recurso del “novato”

Con el título de esta entrada no nos estamos refiriendo a un truco que se recomiende a los escritores con poca experiencia (aunque sí es algo que si quieren pueden aprovechar). No, lo que aquí llamamos el recurso del “novato” no es más que una forma de conseguir que el lector entre en un ambiente ideado por el escritor y comprenda el mundo que ha creado éste desde una perspectiva verosímil. Y por supuesto, no es algo solo para noveles. Todos los ejemplos que pondremos en esta entrada son de autores consagrados y considerados por muchos como auténticos maestros.

Veamos cuál es el problema, y cómo el recurso del “novato” nos ayuda a superarlo. Supongamos que en tus historias creas un mundo de fantasía o de ciencia ficción totalmente nuevo. Éste puede tener similitudes con nuestro mundo real, pero qué duda cabe que querrás añadir tu toque personal: quizás en él exista la magia con unas reglas particulares, o esté poblado por criaturas totalmente desconcertantes, tenga un nivel tecnológico muy avanzado o una geografía realmente extraña. Para ti, que has imaginado todo eso en tu cabeza, que has trabajado sobre ello, que has eliminado unas ideas y pulido otras, el esquema está perfectamente montado en tu cabeza. Pero ¿qué sucede cuando un lector se topa de nuevas con toda una realidad distinta a la que está acostumbrado? Si las diferencias son sutiles quizás no haya problema, pero si tiene que sumergirse en un universo lleno de razas fantásticas o alienígenas con nombres impronunciables y en el que todo el mundo actúa con naturalidad pero él no entiende absolutamente nada, lo más probable es que se frustre y deje a un lado la lectura.

Para ayudar al lector, un recurso muy útil es valerse de uno de los personajes (habitualmente el protagonista) el cual es tan novato en ese mundo extraño como el propio lector. Dicho de otra manera, quien lee la historia se siente menos “pardillo”, porque hay alguien más que, como él, no se está enterando de nada. El lector descubre el mundo a través del “novato”, y en esa identificación, van creciendo juntos. Para cuando la historia llega a su final, ambos se han convertido en expertos, y de manera natural. Y creedlo: pocas cosas crean una identificación lector-personaje como el compartir el sentimiento de sentirse fuera de lugar porque se encuentran rodeados de cosas que no entienden. Es un impulso instintivo y primario, que nos lleva a juntarnos con semejantes cuando nos enfrentamos a lo desconocido.

Veamos algunos ejemplos. En sus novelas de John Carter de Marte, Edgar Rice Burroughs (el autor de Tarzán), hace viajar a un soldado de la Guerra de Secesión Norteamericana al mismísimo planeta Marte, poblado por razas desconocidas y con un nivel tecnológico que le supera en mucho. Para nosotros, los prodigios de Marte (o Barsoom, en la novela) son tan desconcertantes como para Carter.

Pero tampoco hace falta que el protagonista se vea trasladado a mundos extraterrestres o realidades paralelas. En “El Hobbit”, Bilbo Bolsón es también un “novato”, porque nunca ha viajado más allá de su pacífica y cotidiana Comarca. Como nosotros, nunca ha visto un troll, un elfo o un dragón. Es un tipo normal al que lo arrancan de su mundo normal, y junto a él, Tolkien nos arrastra a nosotros. En “La isla del tesoro”, aprendemos cómo es la vida en alta mar a través de Jim Hawkins, que comienza la historia como un mozo de taberna y la termina como un auténtico marinero. Seguro que si piensas en otras historias que conozcas encuentras más ejemplos de este tipo.

Dos advertencias para usar correctamente este recurso. La primera, no abuses de las explicaciones. Es cierto que el novato debe ir descubriendo las novedades del mundo y las reglas que lo rigen, pero la historia no avanzará si inundas el texto con exposiciones académicas sobre cada detalle que el novato descubre. Imagina que tu protagonista viaja a una realidad paralela, descubre que las personas allí pueden invocar hechizos y acto seguido añades una disertación pormenorizada de cómo es la magia en ese mundo. Una página después, se topa con una criatura fantástica, que requiere una nueva parrafada… Al llegar a la sexta página, el lector tendrá la impresión de estar leyendo una enciclopedia, no una novela. Los descubrimientos deben hacerse de manera gradual y verosímil, y no todo tiene que quedar explicado en el momento.El lector puede (y a menudo es algo que lo engancha) ver algo extraño para lo cual todavía no tiene la solución y sabe que comprenderá más adelante; lo que no perdona es un tratado completo de anatomía y fisiología extraterrestre cada vez que el héroe se topa con un alienígena distinto.

Lo segundo y más importante: “novato” no es sinónimo de “tonto”. Nadie va a sentirse identificado con un personaje corto de luces. El novato simplemente está desubicado al principio, pero es un individuo con recursos, capaz de aprender, y aprende. No puedes tener al personaje permanentemente como si fuera el único que no coge los chistes. Debe haber una evolución, paralela al ritmo en el que el lector descubre el mundo, y al final debe encontrarse perfectamente adaptado a él. De forma sutil, habrás logrado que el lector, en el mundo que has creado, se encuentre como en casa.

El Rincón del Escriba

Después de una pequeña temporada sin tener tiempo para estar con vosotros, hoy os vamos a recomendar otro libro de Terry Prattchet. Ni más ni menos que un libro de vampiros. Pero obviamente, siendo el autor quien es, no se trata de una novela de vampiros cualquiera.

9788499080024

Entre las páginas de este libro encontraréis una familia de vampiros (o mejor dicho, vampyros) que intentan dejar atrás los convencionalismos típicos del género. También veréis un rey muy particular (que anteriormente fue bufón del reino), una futura reina que antes fue bruja ¡e incluso un Igor auténtico).  Los que ya conocéis a Terry Prattchet, no necesitáis saber nada más. Y los demás, si de verdad queréis echaros unas risas a costa de romper tópicos y un humor muy incisivo, ya estáis tardando.